Caligramas: el arte de dibujar con palabras

La literatura es arte hecha con palabras y nada mejor para demostrarlo que los caligramas, composiciones poéticas en las que las palabras se disponen de tal forma que crean un dibujo relacionado con el contenido del poema. Renacieron al calor de las vanguardias al principio del siglo XX y uno de los primeros artistas en ponerlas de moda fue el poeta cubista Guillaume de Apollinaire.

Esta propuesta de escritura que presentamos aquí está pensada para el alumnado de 1º y 2º de la ESO. Vista la dificultad que suele presentar el trazado de los dibujos, seleccionamos en Internet algunas imágenes sencillas que pudieran despertar sentimientos y emociones para escribir  poemas. Después preparamos una hoja dividida en dos: un lado para pensar y escribir el poema; el otro libre para que se pueda transparentar la silueta del dibujo sobre la que se van disponiendo las palabras.

Plantilla poema-caligrama

Siluetas para caligramas

La profe ha hecho previamente los deberes y ha comprobado que con este sistema es más fácil lograr un resultado aceptable. Echad un vistazo al modelo 😉

Ejemplo realizado por la profe

Animaos y lanzaos a dibujar con palabras, mirad qué bonito os puede quedar:

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Pequeños Quijotes: de la novela al teatro

Después de estudiar los textos literarios y ver los tres géneros principales en los que estos suelen clasificarse, nos enfrascamos en la lectura de la novela más representativa de la literatura española: “Don Quijote de la Mancha”, en una edición adaptada por Susaeta e ilustrada por Antonio Albarrán que he ido paseando de instituto en instituto y que ha tenido siempre mucho éxito entre el alumnado del primer ciclo. Esta vez, hemos trabajado en grupos cooperativos seleccionando seis de las más famosas aventuras del hidalgo manchego y distribuyendo una a cada equipo. Tras la lectura compartida del texto narrativo, debían transformarlo en un texto dramático que escribían de forma individual, pero a la vez, mediante la técnica de lápices al centro, expresando opiniones y tomando acuerdos acerca de los cambios pertinentes: cambio de narrador por acotaciones, pasar de estilo indirecto a estilo directo, la raya de diálogo sustituida por el nombre del personaje a intervenir, eliminar o añadir personajes, etc. Ha sido una actividad compleja que hemos realizado en los últimos cuatro días de clase, pero que ha dado sus frutos y que ha servido para aclarar y afianzar la diferencia entre el género narrativo y dramático. Además de pasar un buen rato, hemos aprendido y descubierto nuevos talentos y vocaciones. Quiero agradecer especialmente al alumnado de 1ºC su participación en este proyecto y su disposición para enseñar los vídeos grabados en clase durante la representación de los diferentes capítulos. ¡¡Buen trabajo, equipo!!