Esas palabras tan raras…

Siempre pasa lo mismo, no es que cueste entender los recursos literarios, también conocidos como recursos estilísticos, esas figuras tan retorcidas y escurridizas que se nos escapan entre renglones y versos sin poder apreciar su pleno significado y belleza, es que ya de entrada sus nombres son tan intrincados que cuesta hasta pronunciarlos, pero… ¿quién se ha inventado estas palabras tan raras?, pregunta indignado, harto, furioso, el alumnado que un año más se ve obligado a subrayarlas en el apéndice de su libro.

La mayoría de estos nombres se los debemos a la retórica griega (ῥητορική), arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover.

Pero, en fin, la curiosidad de mis alumnos y alumnas,  me ha inspirado el nombre de este blog, y como soy bastante perezosa y desordenada a la hora de darle a la tecla, me he propuesto explicar el origen y significado de cada una de las figuras literarias que vayan apareciendo en nuestras clases.

Tenemos miedo a lo desconocido, así que ¡adelante!, conozcamos de donde vienen estas palabrejas y perdamos el miedo a utilizarlas, manosearlas, pronunciarlas, reutilizarlas e incluso reciclarlas, que nunca se sabe…

Y empezamos por calambur, ¿qué sabes tú?

Presentar un libro

¿Qué hay que hacer?

Guía del trabajo 1º ESO

Guía del trabajo 2º ESO

Prepara primero un documento escrito en el que recojas toda la información que debes memorizar. Por ejemplo:

Después diseña un soporte digital con muy pocas palabras (10 como máximo) y mucha imagen, en el que aparezca una mínima parte de toda la información. Por ejemplo:

 

 

 

La argumentación

ndice-2Desde la crisis económica del 2008 y la implantación de la Ley Orgánica  para la mejora de la calidad educativa de 2013, LOMCE, hemos presenciado y sufrido una serie de cambios en la enseñanza pública con los que gran parte del profesorado y alumnado no estamos de acuerdo. Varias huelgas, paros y movilizaciones en diversos centros de la Comunidad Autonómica Vasca han dado cuenta de ello, pero no han servido para mucho, la verdad. Tras tres años sin ningún llamamiento por parte de los sindicatos, se anunció la huelga del 22 de marzo y, aunque en un principio me mostré reticente a secundarla, ayer decidí sumarme a ella por varios motivos.

En primer lugar, puede que el Gobierno Vasco siga sin hacer ni caso ante las protestas por los recortes que empeoran nuestras condiciones de trabajo, como son una subida irrisoria del 1% después de tener el sueldo congelado desde 2012, descuentos durante los periodos de baja por enfermedad, falta de estabilidad o retraso de la edad de jubilación; pero sería aún peor si no dijéramos nada y está claro que no podemos pasar por alto el derecho a la pataleta. Al menos que nos oigan.

En segundo lugar, día día hacemos frente a duras condiciones en las aulas: aumento del número de alumnas y  alumnos por clase, aumento de horas lectivas y falta de recursos tanto físicos (medios digitales o espacios apropiados a las nuevas metodologías) como humanos (profesorado de apoyo, tutorías personalizadas y sicopedagogos que nos ayuden a mejorar la convivencia en los centros y a garantizar la inclusión). Y aún así no nos desanimamos un ápice e intentamos buscar la forma de salir de la rutina, de no dejarnos llevar por la inercia y experimentar con nuevas actividades en grupos cooperativos, con gamificación, con tertulias dialógicas, con nuevos métodos de autoevaluación… Y todo esto, a pesar de lo poco rentable que resulta a veces, lleva mucho tiempo, mucha preparación, mucha buena voluntad y mucha energía.

En tercer lugar, me indigna la incongruencia de tener que programar una serie de objetivos en función de las competencias y la funcionalidad de los contenidos, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo, y que luego se nos exija preparar al alumnado de 4º y  2º de bachillerato para superar una prueba , una especie de révalida. ¡Vaya papeleta, ahora que nos habían dicho que los exámenes no eran tan importantes, que había otra forma de evaluar! Obviamente, esto nos quitará libertad para los trabajos por proyectos, potenciará la competitividad por una nota y perjudicará la ayuda mutua que se fomenta en un aula cooperativa e inclusiva.

Por último, hago huelga porque ayer tenía intención de avisar al jefe de estudios de mi instituto de que haría huelga pero no tuve ni tiempo. Porque desde la primera hora de clase anduve corriendo por los pasillos llevando y trayendo exámenes corregidos, preparando formularios para el ensayo de la prueba diagnóstico en 2º de la ESO, consolando a los que habían suspendido, felicitando a los que habían aprobado, coordinándome con los otros profes de Lengua, porque acaba una evaluación y empieza otra y no tienes tiempo ni de echar un café en el bar de la esquina y queremos buscar poemas, bellos poemas, para empezar con la literatura, que no he tenido tiempo de programar porque las tardes de la semana pasada las dedicamos a formación, escribiendo a Elkar para encargar los nuevos libros de lectura y finalmente salí escopetada por la puerta del insti camino del metro para poder llegar a tiempo a la escuela de mi hijo y, sí, de regreso a casa le conté que al día siguiente ni él iba a la escuela ni yo al instituto, que iríamos a una manifestación para protestar por todo este cansancio y hartazgo. Porque él y todos vosotros y todas vosotras tenéis derecho a una educación mejor.

Los textos prescriptivos

Los derechos del lector, por Daniel Pennac (“Como una novlea” 1992)

1) El derecho a no leer.

2) El derecho a saltarnos páginas.daniel_pennac_redux

3) El derecho a no terminar un libro.

4) El derecho a releer.

5) El derecho a leer cualquier cosa.

6) El derecho al bovarismo.

7) El derecho a leer en cualquier sitio.

8) El derecho a hojear.

9) El derecho a leer en voz alta.

10) El derecho a callarnos.

Bovarismo: término que se refiere a madame Bovary, personaje de Gustave Flaubert que confundía lo cotidiano con lo novelesco y pretendía vivir una vida de heroína
romántica.

Los verbos

La mayoría conocéis la lengua castellana desde pequeños y pequeñas y sabéis utilizar los tiempos verbales a la perfección, durante este curso se os pide que reflexionéis un poco acerca de ese uso que hacéis de forma natural e inconsciente y que aprendáis a diferenciar los matices temporales más importantes, especialmente el de los pretéritos. Con el mapa mental que hicimos en la pizarra de clase parece que os aclarasteis bastante bien, Irune Herrero nos presta el que plasmó en su cuaderno de forma muy clara y ordenada. Ahora solo falta que lo paséis a vuestra cabeza y que las imágenes y ejemplos se graben en vuestra memoria. Lo lograréis, estoy segura. ¡¡Futuro de indicativo!!

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Para practicar os recomiendo estos enlaces de CEIP Loreto

Ejercicios 1

Ejercicios 2

Ejercicios 3: expresar bien el tiempo verbal

Ejercicios 4: audio, muy fácil, distinguir presente, pasado, futuro

Ejercicios 5: análisis de verbos, baja hasta las actividades

Ejercicios 6: audio para repasar los modos

Ejercicios 7: conjugaciones y formas no personales

Ejercicios 8: audio, formas no personales

Ejercicios 9: audio, raíz, desinencias y conjugaciones

Ejercicios 10: estructura de la palabra, formación de verbos…

El diálogo

En el IES Uribarri de Basauri hemos trabajado la escritura de textos dialogados en estilo indirecto y la representación de los mismos en estilo directo de forma improvisada: una propuesta basada en los microteatros que Marian Calvo realizó el curso pasado en su clase de Lengua y que se pueden ver en hautatzen.net. Es una buena dinámica para trabajar en grupos cooperativos, comprender la diferencia entre el estilo directo y el indirecto y, sobre todo, pasar un buen rato en clase. He aquí los resultados y las risas…

Rúbrica para evaluar la narración de la escena.

Rúbrica para evaluar el trabajo en grupo.

Rúbrica para evaluar la interpretación individual.